En la escuela

¿Cómo prevenir el Acoso Escolar?

Consejos para estudiantes

  • Evita quedarte a solas, especialmente en aquellas zonas en donde no haya personal de la propia escuela.
  • Ante la agresión, exige que se detengan. Contesta con calma y aléjate de inmediato.
  • Evita responder a los ataques, para no otorgar poder a quien te agrede.

  • Busca apoyo de un profesor o profesora, amistades o personal de a escuela.
  • Habla de lo que ocurre con tus padres, familiares, amistades o personas de confianza.

Consejos para las Familias

  • Si detectas dificultades de aprender en algún integrante de tu familia, pérdida de autoestima e inseguridad, podría estar sufriendo acoso o violencia escolar.
  • Al detectar pérdida de interés por actividades escolares o relacionarse con otras personas, sigue estar recomendaciones:
  • Genera un canal de diálogo.
  • Aprende a escuchar.
  • Mantén contacto con el personal de la escuela y busca información sobre la forma en la que se relaciona tu hija o hijo con otros compañeros.
  • Conoce a sus amistades y a la gente con la que convive a diario.
  • Regula horarios y programas de televisión, así como el uso de teléfonos móviles.
  • Conoce con quién se relaciona mediante el uso de internet.
  • Participa en actividades extra escolares y comités de prevención.

Consejos para profesoras y profesores

  • Al detectar cambios importantes en la conducta de tus alumnas o alumnos e incluso lesiones, repórtalo de inmediato a las autoridades educativas y a sus familiares.
  • A la par, trabaja de manera constante con las y los estudiantes, a fin de prevenir situaciones de violencia en el entorno escolar:
  • Fomenta la comunicación, el diálogo, la participación y el trabajo en equipo.
  • Incorpora herramientas lúdicas que refuercen la convivencia armónica en la comunidad escolar.
  • Crea o intégrate al comité contra la violencia y acoso escolar.
  • Participa en el desarrollo de programas de prevención e intervención de la violencia y acoso escolar en el contexto educativo.
  • Recuerda y difunde el derecho de niñas, niños y adolescentes a recibir respeto y a vivir libres de abusos físicos, psicológicos y sexuales

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¿Quiénes están involucrados en el acoso escolar?

Desde edades tempranas niños y niñas aprenden a resolver conflictos personales, en muchos casos a través del uso de la violencia, que se transforma en el modo de expresar distintas emociones, entre las que se incluye el enojo, la frustración o el medio.

En el acoso escolar participan tres actores: el agresor, la víctima y el espectador. El o la agresora, se caracteriza por ser físicamente fuerte, con una personalidad impulsiva y dominante, así como con habilidades que buscan manipular; no siente culpa por la conducta acosadora que ejerce.

En el caso de la víctima, se le identifica como una persona tímida o insegura, con habilidades sociales limitadas y con posible desventaja con el agresor. Si no recibe atención adecuada, puede afectarse su autoestima, disminuir su rendimiento escolar o incluso la intención de abandonar la escuela.

Como consecuencia también se presenta aislamiento, dificultad para socializar, depresión y ansiedad. En casos graves puede cometer homicidio o suicidio.

La parte espectadora se conforma por aquellos adultos o niños que atestiguan el acoso o violencia escolar. Reaccionan de diversas formas, al aprobar, reprobar o incluso negar la agresión. A largo plazo, se puede provocar insensibilidad ante las agresiones o pasividad ante la injusticia. Adoptan roles alternativos, al alentar al agresor o ponerse de lado de las víctimas.

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¿Qué es la violencia escolar?

La violencia es el uso intencional de la fuerza física o amenazas, que puede tener distintas consecuencias, como daño físico o psicológico, problemas de desarrollo e incluso la muerte.

La violencia o acoso escolar puede estar dirigido a las o los alumnos, pero también a maestros e incluso a las instalaciones. Se trata de una intención de dañar y es la comunidad educativa quien sufre las consecuencias.

Tiene manifestaciones de tipo físico, psicológico, verbal y social. Se trata de un comportamiento agresivo y que se repite por tiempo prolongado; se produce entre iguales sin importar la edad, sexo o grado escolar, con una condición de desventaja de la víctima frente a quien agrede.

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